Disco Indie Pop en Inglés del Año
- By Joshua

- 31 dic 2019
- 7 Min. de lectura
10. Punk de CHAI
La formula de siempre, voces agudas, el algoritmo para crear aocrdes pop, una presentación casi infantiloide y una decena de pemas pringosos hasta decir basta, este disco es sumergirse en una atmósfera estilo oriental, se acerca a lo que se hacía con el K-Pop o el Jap-Pop de mediados de los 90’s con la virtud de que hay más instrumentación y mucho más alcance en las letras, esto queda de manifiesto en temas como Choose Go! O en la arriesgada vocalmente hablando Great Job, como todo lo que viene de oriente ha estado permeando los esoacios musicales en los últimos años es innegable que una banda de este estilo iba a estar dentro de los mejores discos, el cuarteto de Mana, Kana, Yuna y Yuuki entregaron un disco fielmente apegado a la tradición oriental del pop.

09. Jinx de Crumb
La ópera prima de esta banda neoyorkina aterriza con el pie derecho con una enorme cualidad, dotar de psicodelia un género que a veces es muy plástico, desde la pieza inicial Craking pasando por la enorme joya que es el tema Nina, una balada pop de enormes alcances y de matices introspectivos, la voz de Lila Ramani teje una historia alrededor de un mantra de guitarras y percusión, hay solemnidad en temas como la evocadora Ghostride o la elegante M.R., incluso se destacan temas por su profundidad lírica como The Letter y Part III, es un disco que tiene muchos aristas que lo destacan, un álbum debut que logra lo que muy pocos, darle un sello propio y completamente auténtico a su música, destaca Faces con use ritmo pausadamente agradable, el punto culminante del album sin duda alguna.

08. King Of The Dudes de Sunflower Bean
Un disco no tiene que ser una obra extensa para valorarse y este es el caso de esta pequeña, breve pero definitivamente grandiosa producción de esta banda donde Julia Cumming y sus camaradas neoyorkinos dan cátedra del pop retro que tanto gusta en estos días, canciones que van desde la angustia adolescente en King Of The Dudes, pasando por el rock de avanzada como en Come For Me (guitarrazos fresas pero poderosos, riffs tímidos entre acordes disco) o la típica balada de indie pop en Fear City, después de 3 discos la fórmula sigue siendo la misma y sigue siendo muy agradable.

07. Violet Streets de Local Natives
La banda californiana lanzó su cuarto disco de estudio, el dueto vocal formado por Taylor Rice y Kelcey Ayer conjuntan de forma increíble armonías vocales que tienen un alto impacto, desde la pieza inicial, la magnífica Vogue, pasando por el arreglo vocal extraordinario de When Am I Gonna Lose You, los teclados de Ryan Hahn son una garantía al crear atmósferas sonoras perfectas para temas como la cortísima Munich II o Shy, Local Natives es de esas bandas que hacen música que raya en la perfección en cuanto a ritmo y melodías, siempre son garantía de producción, una gran obra musical.

06. Titanic Rising de Weyes Blood
El proyecto musical de Natalie Mering, mejor conocida como Weyes Blood es una caricia a los oídos, tiene esa tesitura vocal parecido a las voces clásicas del pop de los 70’s, hay quienes situan su registro muy parecido al de Joan Baez o incluso al de Carol King y Juice Newton, la profundidad que alcanza con su instrumento vocal es impresionante, un registro alto para las baladas y uno más bajo para entonar los versos más delicados, este disco tiene demasiados momentos lúcidos, desde la balada inicial A Lot’s Gonna Change con su instrumentación de piano y orquesta, pasando por una pieza mucho más liviana como Andromeda, se arriesga a pasajes poco usuales en la pieza que da nombre al disco Titanic Rising y se adentra en lo más prístino de su repertorio en Mirror Forever, es un experimento sonoro que se disfruta en compañía y que además tiene la enorme virtud de que se aprecia la madurez con que Mering va creciendo con cada una de sus obras.

05. Between Blood and Ocean de Courtney Swain
A veces lo único que se necesita para hacer una obra de arte son 3 cosas, talento vocal, talento letrístico y un piano, Swain es poseedora de una voz que alcanza matices operísticos y además sus letras son poemas que puede desglosar gracias al alcance de sus notas, su séptimo disco en su carrera es el major de todos, desde la pieza inicial Uranium City, pasando por etapas de búsqueda de respuestas personales en Don’t Look At Me, a instantes mucho más intensos como en Hekla (donde el arreglo de piano es algo a destacar), a muchos les parece un disco muy aburrido, sin embargo tiene un plus al tratarse de una obra muy personal que acerca instantes de la vida de Swain a un público que siempre espera estos resultados en sus discos, también destacan la muy intensa White Trees y la parsimoniosa Sand Angels.

04. Remind Me Tomorrow de Sharon Van Etten
Había demasiada expectativa en este disco, Van Etten nos había bien acostumbrado a entregas con un altísimo contenido vocal e instrumental de calidad y definitivamente esta obra no decepcionó, después de 6 extraordinarios discos llegó este último que contiene piezas llenas de virtuosismo, desde la canción inicial I Told You Everything, una balada pop muy sentimental, pasando por un pop bailable en Comeback Kid, o temas mucho más densos en Memorial Day (donde da muestras de su enorme capacidad vocal), o ejercicios mucho más íntimos e introspectivos en Hands, Van Etten es una artista que ya es garantía, ha sido caoaz de explorar otro tipo de géneros mucho más apegados al pop tradicional e incluso al folk y al country y sin embargo donde se siente mucho más cómoda es en producciones como esta, otra obra que destaca de inicio a fin.

03. Miss Universe de Nilufer Yanya
Un experimento pop impresionante, atípico, atemporal, distinto, disfrutable, lleno de momentos destacables y que además aporta algo nuevo a la escena del indie pop, desde el tema inicial en In Your Head, la voz de Yanya es impresionante, maneja el falsete de una forma que pocas veces se ha escuchado en una escena musical donde la voz a veces está por demás, desmuestra talento desbordado vocal en temas como la balada Angels, en la introspectiva Paradise, en piezas como Malt (la mejor pieza de todo el disco) se atreve a arriesgar en tonalidades menores y con un timbre por debajo de los registros, este disco destaca por esa virtud, es disfrutable por cada una de las piezas como ejercicios vocales delicados y llenos de profundidad, además es una obra extensa, dura más de una hora con casi veinte temas, Yanya aporta algo extra, definitivamente es una de las mejores obras del año.

2. Some Place Else de MorMor
Una vez más, pocos temas pero geniales, los canadienses dominan el mundo del Indie Pop, Seth Nyquist es el artista detrás del nombre de MorMor, un hombre que a sus 27 años ya cuenta con dos carreras (Sociología y Música) y que dejó los horarios de oficina para dedicarse de lleno a la música, es un artista que este año dejó todo en el estudio de grabación para entregar un disco de apenas 6 cortes, cada uno de ellos es impresionante, desde la balada inicial Some Place Else se avecina un torrente de emociones, partiendo de una base muy easy listening en la base armónica se covierte en un tema muy sentimental, tiene momentos muy emocionales en Outside, un tema que además de agradable es evocador, alcanza un nivel muy alto en la grandiosa balada Days Like This (con la mejor letra de todo el disco), hasta instantes de redención en Make Believe, es un disco al que solo le faltó tener más temas, extraordinario.

1. Oncle Jazz de Men I Trust
El arte de hacer casi veinticinco temas que suenan igual pero que no son lo mismo, este disco lo reseñamos una vez por allá del mes de noviembre, pero cambiamos de idea para la redacción final antes de navidad, ya de por si tiene una carga emocional intensa pero se necesita siempre un catalizador para lograr que tenga el alcance perfecto, digamos que es una obra que no es lo mismo escucharla solo que acompañado, por lo que en ambas situaciones tiene matices muy diferentes, ¿como definir el sonido de estos canadienses?, de entrada la voz de Emma Proulx es muy peculiar, tiene un timbre muy agudo pero es capaz de alcanzar notas graves sin problemas, el bajo de Jessy Caron tiene un sello particular, afinado en tono bemol tiene un toque que lo hace muy diferente, Men I Thrust hace canciones del ambiente jazz soft que están al alcance de todos, baja un poco el virtuosismo del jazz tradicional para situarlo a los oídos de todos, la pieza inicial Oncle Jazz da muestras de lo que viene, el piano de Dragos Chiriac es el anclaje perfecto entre la guitarra de Proulx y el bajo de Caron, todas las canciones están construidas en esta base de jazz/pop, en Norton Commander se recrea una atmósfera a partis de los teclados de Chiriac, en Days Go By exploran con una cadencia de acordes y un bajo muy funky con una letra efectiva, en Tailwhip que es un tema para bailar al cien por ciento descubren esa idea de elaborar un tema a partir de dos notas de piano, es una de las canciones del año definitivamente, en All Night van por un pasaje ya conocido y sin embargo exprimen ese potencial al darle un sonido mucho más intenso con las notas de viento artificiales que salen del sintetizador, en Dorian elaboran una melodía en torno a un arpegio de piano que va y viene en una cadencia espectacular, todos los 24 temas que componen esta obra son agradables, es una obra que necesita ser apreciada poco a poco, precisa que se amplíe el horizonte sonoro previo y sobre todo requiere una buena compañía para disfrutarse plenamente, por eso y más es la obra indie pop del año.





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